martes, 17 de febrero de 2026

Praga bajo la nieve: memoria, arte y emoción en el viaje de 2º de Bachillerato


Entre el 3 y el 7 de febrero, el alumnado de 2º de Bachillerato del IES La Rábida vivió una experiencia que difícilmente olvidará. Praga nos recibió con una sorpresa inesperada: la nieve. Ver nevar por primera vez fue, para muchos, un instante casi mágico, de esos que se quedan grabados sin necesidad de fotografías.

La segunda jornada nos llevó al corazón histórico de la ciudad: la Ciudad Vieja, el majestuoso Puente de Carlos, la Torre del Reloj Astronómico y la impactante estatua móvil de Franz Kafka. Fue un día intenso, vibrante, aunque con un regreso en metro algo estresante que puso a prueba nuestra paciencia… y nuestra capacidad de orientación.

El tercer día amaneció con la grandeza del Castillo de Praga y la imponente Catedral de San Vito. Después, paseamos por el encantador barrio de Malá Strana y culminamos la jornada con un concierto de música clásica en la Sala de los Espejos del Clementinum, un escenario que parecía sacado de otra época. Y, como no podía ser de otra manera, antes de regresar al hotel vivimos un momento inolvidable junto al reloj astronómico: unas sevillanas choqueras que hicieron dialogar, con alegría y desparpajo, Huelva y Bohemia. 💃✨

La cuarta jornada nos llevó a un lugar que invita al silencio y a la reflexión: el campo de concentración de Terezín Memorial. Allí comprendimos que la Historia no solo se estudia, sino que se siente. Fue una lección necesaria, una página oscura que jamás debe repetirse. Por la tarde, tiempo libre para las últimas compras y despedidas.

El regreso estuvo marcado por el cansancio acumulado y la alegría compartida, aunque con un pequeño susto en el aterrizaje en Lisboa que añadió un último sobresalto al viaje.

Queremos felicitar al alumnado por su excelente comportamiento, que ha sido ejemplar en todo momento. Y agradecer, de corazón, al profesorado acompañante —Cristina Alvarado, Manuel Angulo, Maru Barragán y Paco Romero— su dedicación y cuidado constante. A Paco Romero, además, le debemos las magníficas fotografías que ya forman parte de nuestra memoria colectiva.

Praga nos ha dejado frío en las manos, pero calor en el recuerdo. Y eso, al final, es lo que verdaderamente importa.









































































































No hay comentarios:

Publicar un comentario